sábado, 14 de noviembre de 2015

DEL AMOR

Bueno si les contara mis historias de amor, se resumirían en contextos románticos y con cierto aires novelesco.

Bueno, como tal vez a todas nos ha pasado, (o a la mayoría), cuando tenía 18 años casi 19, tuve la oportunidad de conocer al chico más lindo para mi gusto, siendo el típico, galán, guapo interesante del grupo, el chico malo y descomplicado.

Sucedió en mi primer trabajo, ese día como todos los demás días había decidido que iría a esa primera entrevista para trabajos de fines de semana, convencida de que me aceptarían... y sucedió de esa manera, aceptada y con carta de presentación a mi nuevo sitio de trabajo.

Llegué a mi cita laboral en la hora fijada, me registré y anuncié en la recepción, y luego escuché esas voces melodiosas, lo ví..., era alto, mono (como decimos en Bogotá, para referirnos a las personas de cabellos rubios o algo claros), lo primero que pensé, fue... : es muy churro!, pero no se fijará en mi, jaaauff, mejor no lo veo (en esa época mis problemas de timidez eran serios, bastante serios), bueno me decidí a ingresar al salón de bienvenida, y no paraba de verlo!, luego tuvimos que presentarnos, y cuando llego mi momento me fijé que el me miraba de manera intensa y a la vez con cierto desdén, tomé fuerzas y logré presentarme ante el grupo, pero no niego que la posición de su cuerpo era como: no me interesas, pero no dejo de mirarte y descifrarte....

Pasada una semana, en la época de inducción laboral, tuve que trabajar con él, era mi felicidad!, me encantaba, literalmente sentía cierto regocijo y para mi todo lo que saliera de su boca era lo más!, un amigo de él, quien conoció más a fondo nuestra historia, me dijo que el día que llegué a la recepción, él me había visto y le había comentado que era muy linda, pero que nunca me fijaría en él! (en ese momento pensé, oh fantástico!), le comenté que yo había pensado lo mismo!, sentí un gran regocijo! y unas ganas inmensas de decirle a ese guapo todo lo que sentía por él...

Pasaron los días, y ya nos hablabamos, almorzabamos juntos, me hacía chistes, y llego el momento en que fuimos novios, fue el noviazgo que más cosas me ha hecho sentir nervios, interés, incertidumbre de la buena, duramos pocos meses, pero para mi han sido una parte fundamental de mi vida, la historia que precede al rompimiento, la contaré más adelante...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario